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La familia, la felicidad y la medicina familiar.

Notas sobre La Conquista de la Felicidad de Bertrand Russell. Edit. DeBOLS!LLO. Barcelona, España. 2004.

Cap. 13: La Familia:

De todas las instituciones que hemos heredado del pasado ninguna está en la actualidad tan desorganizada y mal encaminada como la familia. (está hablando de la época de 1930 en Inglaterra).

El amor de los padres a los hijos y de los hijos a los padres puede ser una de las principales fuentes de felicidad… pero…en 90% de los casos son fuente de infelicidad para ambas partes, y en 99% al menos lo son para una de las partes. Este fracaso de la familia, al ya no proporcionar la satisfacción fundamental es una de las causas mas profundas del descontento de nuestra época. Pag. 158

Desde luego Russel aclara que esta situación de la familia no se debe únicamente a los factores hacia el  interior de la familia, sino que hay factores no sólo psicológicos, sino económicos, sociales, educativos y políticos.

Lo que sigue es el análisis que Russell hace en lenguaje extraordinariamente común, sin rebuscamientos filosóficos, un hecho digno de considerar dada su erudición inmensa …va:

Russell, empieza por analizar el caso de las clases altas (aristócratas en decadencia, y luego grandes capas profesionales en Inglaterra):

La mujer hija de familias aristócratas no podía salir de casa sin casarse, no sabía como ganarse la vida por su cuenta y de decidirse a hacerlo bajaría enormemente de clase social. Si decidía vivir su vida sexual sin el matrimonio, el desprecio del amante era solo curado con la muerte (Hay mucha literatura y cine con estas historias, la mas emotiva que conozco es Ana Karenina).

Cuando la mujer occidental se hizo profesionista, empezó a ganar el dinero suficiente para independizarse de su familia y vivir cómodamente, claro que para eso debería enfrentarse con su familia y seguramente ser “desconocida”. Ya no la regañaban mucho porque…que sentido tiene regañar a una persona que no se queda a que la regañen…p160.

Pero esta mujer liberada no podía caer en la tentación de tener hijos, porque seguramente perdería su empleo, dependería de su marido, bajaría de clase social, tendría que hacer las labores del hogar y criar a sus hijos, a menos que…pudiera superar la mala calidad del servicio doméstico contratando a una niñera egresada de una institución cara, o correr el riesgo de dejar en manos ajenas tareas elementales de la higiene y la educación de sus hijos. Lo común entonces, era (y es) la típica riña con la empleada doméstica incompetente, la mala crianza de los niños, el ambiente familiar tenso por las quejas y disputas, el cambio de criadas, el fastidio, imagen de gruñona de la madre ante los hijos, la generación de un carácter quisquilloso y mezquino por tanto tener que atender a detalles insignificantes de la vida diaria. Incluso el empobrecimiento de la inteligencia, ya sin tiempo para cultivarla. Una tremenda injusticia para quien se ha dedicado a cuidar a su familia, perder su cariño y aprecio.

A todo esto se le suman las dificultades de vivir en un departamento donde sin espacio; los niños juegan, lloran, disputan, hacen ruido y no dejan descansar a los padres. La solución, irse a vivir fuera de la ciudad a una casa con espacio, pero con el precio de la fatiga por las distancias, los viajes y la falta de energía y tiempo de los padres para compartir con los niños, disminuyendo su participación en la vida familiar. Resultado: insatisfacción de padres e hijos. Ante esta situación: Los padres ya no están seguros de sus derechos frente a los hijos; los hijos ya no sienten que deban respeto a sus padres. El psicoanálisis aterroriza a los padres cultos: si los besan pueden generar un complejo de Edipo, si no los besan pueden causar ataques de celos…cuando ven a su bebé chuparse el pulgar sacan todo tipo de conclusiones aterradoras… la paternidad está llena de dudas… la madre ha tenido que sacrificar mucho mas que en épocas pasadas al  decidirse a ser madre.164.

Las madres conscientes reprimen su cariño natural, se vuelven tímidas; las inconscientes tratan de compensar con sus hijos los placeres a que han tenido que renunciar. En consecuencia, las madres tímidas desatienden el lado afectivo de sus hijos; mientras que las inconscientes estimulan en exceso a sus hijos. En ambos casos la felicidad simple y natural de la familia que funciona bien, no existe. 164. Ante este panorama, la cantidad de hijos disminuye notoriamente.

Dado el gran crecimiento de las clases medias profesionales en los países desarrollados, Russell considera lógico que ocurra un marcado descenso de la natalidad entre estas clases sociales. (Da cifras de la época). Ya en 1930, afirmaba que estas sociedades verían extinguir sus capas mas cultas, y que la población sería repuesta por migrantes de zonas del mundo menos educado que al asimilar la cultura de las razas blancas se tornaría estéril también, hasta que otra civilización con un sentido de la paternidad mas natural la supliera. 165. Mientras tanto, las prédicas religiosas de “Tener los hijos que te de Dios; y los prometidos  sagrados goces de la maternidad, producirán familias pobres con numerosos hijos, engañados por la idea de que una familia numerosa es fuente de felicidad. 165.

Los hombres y mujeres tienen hijos porque creen que contribuirán a su felicidad o porque no saben como evitarlo. Y dado que la segunda razón es cada vez mas escasa en este Siglo XXI, queda como única razón que prevalece la primera.

La humanidad deberá rescatar la fuente de felicidad mas duradera que hemos conocido, la formación adecuada de los hijos. (Tal vez por eso a muchos nos gusta ser profesores, porque hay una felicidad interna, intrínseca en ayudar a otros a formarse y desarrollarse).

Para ser feliz en el mundo actual, sobre todo cuando la juventud ha pasado, es necesario sentir que uno no es solamente un individuo aislado cuya vida terminará pronto, sino que formamos parte del río de la vida, que fluye desde la primera célula hasta el remoto desconocido futuro. Esta no es solamente una noción intelectual, sino que está inmersa en nuestros sentimientos primitivos, naturales; lo anormal es NO sentirla. Pero las personas con grandes dotes, pueden dejar para las futuras generaciones su creación, muchos –la mayoría- solo pueden trascender teniendo hijos biológicos167. De ahí su impulso por procrear.

De manera que aquellos a quienes no les importa lo que ocurra en el mundo después de ellos, todo lo que hagan les parece trivial, están fuera del río de la vida. Están solos, no importan con quien estén y que hagan. Es la soledad mas difícil de cambiar.

La base de la familia es que sus padres tengan algún tipo de cariño especial por sus hijos; diferente al cariño que sientan por otros niños u otras personas. Es un sentimiento que el humano normal experimenta hacia sus hijos, pero no hacia otro ser humano. Esto querámoslo o no, lo hemos heredado de nuestros ancestros animales… y ejemplos sobran… Por eso es de la máxima importancia que los sentimientos de los padres NO estén atrofiados, reprimidos, anulados. Porque de ser así, no podrán nutrir a sus hijos y perpetuarán generaciones de humanos infelices.

Ese amor especial de los padres a los hijos es el mas seguro de los afectos que puede tener un hijo; en especial no en los momentos de éxito, sino en los momentos de fracaso, de vergüenza, de dolor.

Las relaciones humanas – como las padres-hijos- no pueden ser buenas solo para un lado del binomio; los placeres naturales –nos hemos convencido- deben ser satisfactorios en ambos sentidos. Una buena relación humana debería ser satisfactoria para las dos partes.169. Esto implica la necesidad de cierta ternura, cierta delicadez y respeto que no son ayudadas por la belicosidad de la época. (¿En 2010 estaremos mejor que en 1930?)

Esa tendencia a educar para competir contra otros, podría ser también la fórmula de la infelicidad que intentará llenarse con drogas, los juegos de azar, las “emociones fuertes”, la violencia en sus múltiples formas, la impiedad, la crueldad.

El placer de la paternidad, implica un componente biológico, el hijo es una parte del propio cuerpo que renueva sus energías, es una prolongación de nuestro cuerpo que prolonga la vida del nuestro una vez fallecidos nosotros, es una forma de inmortalidad del plasma germinal, el nuestro, el de los ancestros.

El lado psicológico, la paternidad satisface las necesidades de poder, al proteger a un ser indefenso, nuestro hijo, al final protección simbólica de nuestro propio cuerpo. Pero el hijo crece, es cada vez menos vulnerable, mas independiente contrariando el afán de poder de los padres. Muchos padres jamás perciben este conflicto, hasta que los hijos llegan a la edad “en que se rebelan”. Como médico, he escuchado frases demostrativas toda mi carrera: Dr. Dígame que hago con esta muchacha que ya no me obedece, ya no hallo que hacer con ella; ni a su padre le hace caso…El hecho es que estos conflictos hacen que se pierda la felicidad familiar. Es tan frecuente este problema en 2010, que se considera la norma tener conflictos de diversos niveles con los jóvenes adolescentes; problema que es evadido con el apoyo de pretextos biologistas “Son las hormonas, señora, ya se le pasará”. Además de que los psicólogos conductistas siempre tienen algún buen ejercicio “para mejorar la comunicación”. La pregunta que me hago ¿resuelven el problema de fondo?.

Bien volvamos a Russell:

Cuando los padres – después de brindar todo tipo de cuidados a sus hijos- descubren que ha salido muy diferente a lo que esperaban. Se les olvida que si damos de comer a un niño que ya es capaz de comer por su cuenta, lo hacemos porque anteponemos el afán de controlarlo y tener poder sobre el, contra el bienestar del niño; pero nosotros creemos que estamos siendo amables y ahorrándole molestias. Igualmente, si le metemos muchos miedos al advertirle de los peligros –tantos en el mundo- probablemente es movidos por el deseo de mantenerle dependiente de nosotros. También si le damos muestras de cariño y esperamos su respuesta, podríamos estar atándole emocionalmente a nosotros.

Muchos padres y madres actuales, conscientes de estos peligros, dudan, pierden confianza en sus instintos de buenos padres. Los padres inseguros causan grandes perturbaciones en sus hijos. Quien desde lo profundo de sí desea ser buen padre o madre, quien no desea manipular las emociones de su hijo, no necesita libros de psicología que digan que hacer y que no. Basta que sienta un respeto de verdad desde el fondo de su alma por su hijo; jamás despreciará a los niños por su pequeño tamaño y poca fuerza, solo las almas vulgares desprecian a los niños.

De manera que, solo quienes tienen este respeto interior a los niños, podrán disfrutar de la alegría plena de la paternidad-maternidad. No sufrirán al reprimir sus ansías de poder (Por ejemplo, no pondrán sobrenombres a los niños, propios o ajenos). Ni sufrirán la amarga desilusión de los padres despóticos que ven partir a sus hijos. Estos padres-madres, experimentarán la alegría mas tierna y exquisita, la sensación del éxtasis místico- superior a cualquiera de las emociones de las personas autoritarias. p.172.

Los padres no debemos hacer todo por nuestros hijos, conforme crecen, habrá otras personas que les enseñarán mucho de lo que han de aprender (una madre no está obligada a enseñar cálculo diferencial a su hijo). Cuando los padres se sientan desconcertados o incompetentes, deben pedir ayuda; no hay un instinto celestial que les enseñe que hacer con sus hijos, y el exceso de cuidados, no es mas que una expresión del afán de posesión.

En el futuro la relación madre-hijo se parecerá cada vez mas a la relación padre-hijo, liberando a las mujeres de una atadura excesiva. Permitiendo mas desarrollo y crecimiento emocional y cultural de las familias. (Bueno, siendo optimistas, que vale la pena serlo).

Atte:

Ismael Ramírez Villaseñor.  Médico Familiar.

Presidente de la Asociación Latinoamericana de Profesores de Medicina Familiar A.C. ALPMF  Periodo 2008-2010

http://www.alpmf.org/

[email protected]

Guadalajara, Jalisco.



  • claudio mendez heredia

    Buenas noches.
    que interesante lectura, el texto realmente nos lleva inconcientemente o concientemente a reflexionar sobre nuestro hacer como padres, conceptos que en la actualidad nos dan vueltas en la cabeza que hasta marean, si como madre o como padre nos centramos en forma diferente la madre en lo emocional, sentimental, y el padre en su desarrollo hablando de los hijos, y si como lo menciona son pautas generacionales, que aun tienen resistencias, como padres queremos lo mejor y al transitar en ese camino vamos generando obstaculos o barreras que hacen a los hijos ser dependientes aun cuando a su edad madura deberian ser todo lo contrario, en algun articulo leia que somos la generacion de padres perdida, ya que nos da miendo tomar decisiones hacia nuestros hijos, o ser flexibles hasta no poder
    o perder el control, control que como lo menciona el articulo es generador y conlleva perpeturar esa carga de responsabilidad que no sabemos como terminara, finalmente radico en un ciudad como mucha violencia y si aun cuando uno sabe son capaces de protegerse, de moverse, como que esa angustia que sentiamos cuando eran niños, nos da vuelcos nuevamente y estamos cayendo en un punto de ansiedad aun cuando nuestros hijos ya se pueden valer por si solos.
    me despido, excelente el texto solo agregaria y cual sera nuestro papel con medicos familiares hacia nuestros pacientes, si como padres aun no podemos con esto
    saludos desde Tijuana

  • Carlos Contreras

    Muchas gracias por compartir el mensaje. En verdad una lectura estimulante y de verdadero análisis para el entorno personal y de los pacientes.

  • BENITO ROJAS GUERRERO

    Excelente material para la reflexión, gracias. Bertrand Russell fue un extraordinario ser humano que entre otras cosas sufrió cárcel por no ir a la guerra. Su libro sobre el origen de las religiones es lectura obligada.

  • Arnulfo Irigoyen

    Felicitaciones al Dr. Isamel Ramírez Villaseñor -nuestro actual Presidente de la ALPMF- por su gran capacidad para realizar reflexiones profundas que finalmente tienen una aplicación práctica en el ejercicio cotidiano de los médicos familiares; pero en especial, es digno de reconocimiento por su generosidad al compartir sus conocimientos.

  • http://serviciodeurgenciapac.blogspot.com/ José Luis Contreras

    Un gran aporte ,lo difundiré

  • Jose Luis Guerrero F

    Muchas felicidades al Dr. Ismael, siempre tan atinado en su reflexiones y siceramente ya estaba extrañando estos mensajes los cuales cada vez que los leo me dejan una gran enseñanza como medico y ser humano, que tenemos que tratar todos los dias con nuestros semejantes en el consultorio o en mi caso como servidor publico tambien en el ambiente hospitalario. Me uno a los comentarios de mi profesor y colega el Dr Irigoyen relativos al reconocimiento que hay que hacerle al Dr. Ramirez por su generosidad al compartir con nosotros sus reflexiones y conocimientos. Un saludo.

  • eva carrillo zetina

    si bien es cierto que solo las almas vulgares desprecian a los niños………..porque la biblia dice que de los niños es el reyno de los cielos……….la familia fue creada por Dios desde el principio y el ser humano nacio incorruptible pero se ha autocorrompido por el pecado , luego entonces existen matrimonios disfuncionales que tienen hijos disfuncionales derivado que el ser humano se siente autosuficiente por naturaleza…..y tambien se siente solo y algunas personas solo se casan porque sienten soledad … y esa soledad es porque tiene ausencia de Dios…..no busca el rostro del Creador del Cielo y de la tierra…y por eso se siente totalmente infeliz….A Dios lo he encontrado a traves de la ORACION.. YO SE QUE EL EXISTE, CREO LO QUE DICE LA BIBLIA….si Dios no existiera estariamos totalmente perdidos sin esperanza….y creo en la existencia de ese ” instinto celestial”… que la biblia llama ” espiritu santo”.. ..con respecto a este articulo me parece muy interesante como describe la actuacion de algunas familias…. y desde luego estoy de acuerdo que el afecto paternal y maternal le dan cierta fortaleza al ser humano durante la etapa de su crecimiento …pero en el desarrollo humano como individuos la fortaleza espiritual viene de Dios….. le envio un cordial saludo…

  • Celerino Pérez

    Gracias por compartir este tema tan interesante de familia y felicidad de uno de los grandes autores del siglo XX, que nos hace ver la importancia de la familia y de cada uno de sus miembros para constituir esta sociedad en la que nos continuamos desarrollando, en donde el médico familiar juega un rol importante por el contacto directo que tiene con cada uno de los integrantes de las familias que tiene a bien atender.
    Saludos Ismael.

  • http://www.seth.com.mx Seth

    Excelente! Siempre es bueno compartir información de fuentes confiables.

    Saludos

  • Miguel Angel Quijada Fragoso

    Gracias Dr. Ismael Ramírez por proporcionarnos este mensaje, ya que no hace reflexionar sobre la familia y como cambia a través de las épocas. Actualmente me pongo a pensar en como se encuentra una familia con los diversos roles que juega el papá o la mamá, casados, divorciados, viviendo a distancia, y en estos momentos con las diversidades sexuales y aprobación de adopción a diferentes grupos de personas, que sin estar a favor o en contra, nos hace detener a pensar en como es se considera a la familia actualmente.

    Que este muy bien.

  • Miguel Angel Quijada Fragoso

    Gracias Dr. Ismael Ramírez por proporcionarnos este mensaje, ya que no hace reflexionar sobre la familia y como cambia a través de las épocas. Actualmente me pongo a pensar en como se encuentra una familia con los diversos roles que juega el papá o la mamá, casados, divorciados, viviendo a distancia, y en estos momentos con las diversidades sexuales y aprobación de adopción a diferentes grupos de personas, que sin estar a favor o en contra, nos hace detener a pensar en como se considera a la familia actualmente.

    Que este muy bien.

  • http://www.alpmf.org Ismael Ramírez V.

    Gracias por comentar estos apuntes sobre las opiniones de B. Russell. Comentaré brevemente algunos de los importantes puntos tocados: Russell, precisamente planteaba que a los humanos de cada generación no nos queda mas remedio que reflexionar sobre la situación que vivimos. Si las soluciones a las cuestiones de casarse, tener hijos, la forma de educarlos y otras, estuvieran escritas en un libro sagrado, no tendríamos problemas para tomar las decisiones. Desgraciadamente no es así, ya no son suficientes los dogmas o guías de conducta de cada comunidad religiosa, étnica o cultural para enfrentar las nuevas situaciones – como la brutal violencia social que vivimos en México. Ya no podemos decir que un matrimonio se debe mantener a pesar de ser dañino para cualquiera de sus miembros. Al tener hijos, asumimos un compromiso de por vida al tiempo que una oportunidad extraordinaria de alcanzar ese éxtasis de felicidad que Russell señala. Pero, siempre los peros: siempre y cuando tratemos a nuestro hijo(a) con enorme respeto, con gran cariño, pero sin sobreprotección, dejándole crecer, pidiéndole disculpas cuando lo regañamos enojados, defendiéndole de quiénes le atacan, pero permitiéndole irse defendiendo en la medida de sus posibilidades. Poniéndose en su lugar cuando vienen los fracasos, cuidándonos de no imponerle nuestros proyectos. Dándole la seguridad de que lo vamos a querer por siempre, que si hace su mejor esfuerzo eso es suficiente para nosotros; los resultados no están bajo el control de nadie, solo podemos hacer nuestro mejor esfuerzo. Preguntémonos: ¿Si mi hijo(a) cambia de religión familiar, lo querré igual? ¿Si tiene una postura política o filosófica diferente a la mía también lo querré igual? ¿Si tiene una orientación sexual que no me gusta, también lo querré? ¿SI desea vivir en pareja sin casarse…? Y dado que para tener hijos se requiere de dos personas, las respuestas multiplican su complejidad.
    Tener un hijo implica imaginar-planear un desarrollo de por lo menos 20-25 años ¿A que se tendrá que enfrentar mi hijo cuando tenga 25 años? (digo 25 años porque es el período mínimo de maduración social de la generación nacida después de 1985; hace 100 años, esa maduración social era lograda mucho antes de los 20 años). La respuesta que demos a la pregunta anterior, nos dirá lo que necesitamos formar y proporcionarle a nuestro hijo. Aun así, siempre nos podremos equivocar, nadie tenemos control sobre el destino humano, tan solo un estrecho margen de control sobre nosotros mismos.
    Ánimo, aceptemos la complejidad de la vida y nuestro escaso margen de maniobra, solo hagamos nuestro mejor esfuerzo…

  • Aurora Guadalupe Villalvazo R

    Buenas noches,gracias por la oportunidad de comentar un tema tan relevante para mí.
    Es cierto que los padres no vamos a la Universidad para hacer la carrera de Padres y/o Madres excelentes.
    Ni los hijos vienen con un manual de instrucciones,ni seguro contra mala conducta.
    Me preocupa siendo yo madre soltera -profesionista-primerisa-añosa.
    En mí caso es más preocupante la sobreprotección y/o dejar el cuidado del menor con una niñera de guardería o en casa.
    Que elegir el trabajo ó el bebé,las oportunidades llegan una vez en la vida esto ocasiona serios conflictos en el desarrollo del menor al enfrentarse a la educación preescolar,escolar,secundaria,tan soló en las fiestas infantiles es terrible.
    En fin serían tantos puntos como dudas ,gracias y aprovecho a saludarle

  • Raúl

    Interesante comentario y muy necesaria reflexión para explicar muchos porqués en nuestras familias de hoy día.
    Gracias.

  • http://yahoo.co,.mx leticia vargas

    Buen dia, el analisis que hace entorno a las familias y la crianza de los hijos invita a la reflexion sobre las transformaciones de un modelo unico de familia tradicional reconociendo la diferencia entre sus miembros asi mismo me apoya en mi fiel conviccion de la existencia de metodos de crianza libres de violencia y en donde exista equidad e igualdad.

  • norma ahued

    Excelente y muy atinado el comentario como siempre del Dr Irigoyen. En ésta época de transición no podía dejar atrás la transformación de el núcleo más importante de la sociedad La Familia.Nosotros como la última generación de buenos hijos y la primer generación de malos padres, no alcanzamos a entender el peligro que estámos ocasionándo siendo unos padres demás permisivos, flexibles, haciéndo unos hijos dependientes, inseguros, inmaduros, egoistas e irreflexivos porque no dejamos que porten herramientas propias para un futuro tan incierto que si bien con la educación que recibimos en nuestros años que valia más 1 hora de cachetadas que 10 años con el psicólogo nos enfrentamos a retos cada vez más difíciles de superar, entonces ahora dejo una pregunta. Qué será de ésta generación y las venidras?…. Gracias a mis padres por dejarme ser la mujer que hoy soy.
    Saludos también desde Tijuana.